"QUIERO QUE SEA LUNES”
La
motivación hacia “el querer saber más”, es cada día más difícil de encontrar en
los niños/as de hoy en día. Quizás el problema se encuentre en el alumnado, en
la familia o en el centro escolar. Lo que no podemos permitir es que exista el
pensamiento de querer hacerse mayor para no ir a la escuela, siendo tan
pequeños.
Este
artículo refleja exactamente el concepto que muchos niños/as poseen hacia la escuela,
estando éste relacionado con algo obligatorio, algo negativo… y debería de
provocar en ellos/ellas una actitud contraria como un lugar acogedor, donde podrán
aprender cosas nuevas a través de diversos materiales con la cooperación y
ayuda del alumnado/profesorado.
Para
cambiar esta concepción errónea, todos los contextos o ámbitos que rodean al niño/a
deben de estar coordinados para conseguir un buen funcionamiento del proceso
educativo.
Otro
aspecto esencial que debemos evitar y que habitualmente encontramos es imponer el problema en una determinada
persona o grupo de personas. Por lo que nuestra tarea será observar
detenidamente todos aquellos ámbitos que rodean al niño/a y posteriormente plantear
una posible solución, pero siempre manteniendo una conducta adaptada, objetiva
y dotada de posibles cambios, pues no conseguimos nada si nos creemos que el
problema se encuentra ligado a otro contexto o persona.
Pensando
como futura docente creo que todo ello es necesario si queremos conseguir y atribuir
el verdadero concepto de educación.
Además
debemos interiorizar en cada alumno/a el
concepto de motivación, creatividad y esfuerzo siendo nosotros los que lo
apliquemos primeramente para que lo puedan tomar como ejemplo y en la misma
línea acercarlo al terreno familiar. Pues el cambio se consigue si existe buena
coordinación entre todos los ámbitos que rodean a los más pequeños.
