MIGUEL ÁNGEL SANTOS GUERRA
LA BUENA EDUCACIÓN
LA BUENA EDUCACIÓN
“Enseñar
no es sólo una forma de ganarse la vida sino que es una forma de ganar la vida
de los otros”
La
educación no es una profesión fácil ya que debes formar a personas para que
avancen en la sociedad que se encuentran. Para ello no solo tienes que enseñar
una serie de conocimientos sino también valores y sobre todo debes generar en
todos tus alumnos y alumnas esa emoción necesaria para que quieran saber más y
así tengan un concepto de escuela diferente al que generalmente existe. Un
lugar donde no solo se te evalúe por tus conocimientos sino también por el esfuerzo
que hayas realizado y el sentimiento que te haya generado.
Miguel
Ángel Santos Guerra expone de forma muy significativa la buena educación y la
mala educación, explicada bajo la siguiente metáfora: Observemos un recipiente con agua y a continuación echo agua en un
recipiente vacío, es decir, no conseguimos nada introduciendo una serie de
conocimientos en cada niño y niña, pues esos conocimientos los olvidarán y lo
más importante es que posteriormente no sabrán buscar ellos y ellas mismos/as
la información que necesiten. Por lo que debemos crear personas autónomas,
criticas, reflexivas y sobre todo sean capaces de ayudar a los demás, cuando
necesitan ayuda. Esto queda reflejado con la metáfora: “Esa persona que educa ayuda a que el otro sepa donde hay manantiales
de agua, se convierte en un buscador autónomo. Cuando la encuentra sabe
distinguir si está o no contaminada y finalmente es capaz de compartir el agua
con los que tienen sed”.
A
lo largo de todo el proceso hemos podido observar como las escuelas actuales,
en su mayoría, todavía forman a personas para que reproduzcan la sociedad en la
que viven, es decir, su objetivo es crear personas iguales para que posteriormente
tengan un trabajo. Sin embargo, debemos empezar a cambiar esa concepción errónea,
pues nuestro objetivo deberá basarse en transformar el proceso educativo, comprendiendo
que cada persona debe guiarse por aquello que le guste o le motive, no formando
un molde único donde todos deben ajustarse a ello.
Por
lo que ahora debemos de sobreponer el reino emocional sobre el reino cognitivo,
pues no conseguimos nada si una persona sabe mucho de una materia si luego no
siente la motivación necesaria para llevar a cabo su labor.
Por
otro lado debemos señalar donde se encuentra el verdadero problema, situado en
la selección del profesorado y su formación, debemos ser conscientes que el
profesor no solo debe saber una serie de conocimientos sino lo más importante,
tiene que saber cómo transmitirlos, cuándo, despertar en todo el alumnado el
deseo de aprender, de ayudar a los demás…
Finalmente
otro aspecto esencial que debemos tener en cuenta es que durante el trayecto de
nuestra evolución tanto cognitiva como emocional nos encontraremos con una
serie de problemas que nos ayudaran a enriquecernos como personas, por lo que
debemos enfocarlo desde una perspectiva positiva y sobre todo nuca rendirnos en
el proceso.
“Hace falta un pueblo entero para educar a un
niño”
No hay comentarios:
Publicar un comentario